“Se necesita cambiar para poder crecer.”

Cada cierto tiempo, surge en las personas la necesidad de hacer cambios para lograr nuevos resultados. Cuando nos encontramos aptos para hacer un cambio, es importante reforzar nuestras fortalezas personales, que nos permite sentirnos y comportarnos con un nivel de solidez personal mucho más elevado del cotidiano. Todo cambio implica energía nueva en nosotros. Por eso a veces nos resistimos a cambiar, por miedo a perder lo que ya hemos ganado.

“El cambio trae siempre recompensas para el crecimiento.”

Mi colección une el concepto de evolución personal con el cambio de piel de los reptiles.
Cambiar de piel = evolucionar.
La piel no crece al ritmo que crece el resto de su cuerpo. La piel humana pierde millones de células a nivel microscópico cada año. Los reptiles, sin embargo, no pueden someterse a esta modificación y por ello tienen que cambiar de piel frecuentemente. La frecuencia del cambio depende del punto del ciclo vital en el que se encuentren; mudan mucho más veces durante la infancia y la adolescencia. El ritmo disminuye con la edad; los adultos cambian de piel solamente dos veces al año. Otro motivo para el cambio de piel tiene que ver con la salud.

La falta de humedad y de vegetación, el exceso de calor, así como una inadecuada alimentación pueden hacer muchas veces que la piel se deteriore o que aparezcan parásitos. Pero el proceso de cambio también tiene sus complicaciones. Antes y después de mudar, se puede ver cómo la piel externa se afloja, se ablanda, por lo que el reptil es bastante más vulnerable a los ataques.

Igual que la piel, se dejan atrás diversos momentos y la etapas de la vida. Experiencias, momentos, estados de ánimo.
La importancia de hacer un cambio es fundamental en cada uno de nosotros.

COLORES Y TEJIDOS.

Una sobria paleta de colores arranca con tonos beiges, marrones claros, verdes caquis, granates, y termina en marrones oscuros y negros.
La colección comienza con prendas de gasa transparentes, simbolizando la fragilidad de la piel del reptil ya muerta. Prendas largas y delicadas, muy vaporosas y sin volumen, que poco a poco van comenzando a coger peso. La gasa se va mezclando con prendas de piel de serpiente grabada, como chalecos largos o monos, viendo de esta manera una evolución, haciendo referencia a un reptil que comienza a renovarse.
La colección finaliza con looks más armados y enteros de tejido de piel de serpiente grabada, simbolizando un animal completamente nuevo.