La base de mi inspiración para esta colección parte de una situación personal, que afecta a la salud pulmonar de mi hermana. Esta circunstancia me ha guiado hasta mi idea principal: un diálogo entre la falta y el exceso de aire.

Para plasmar mi idea he utilizado el mejor representante de los extremos en cuanto a color se refiere: el negro y el blanco.

 

El negro representaría esa falta de oxígeno, la angustia, la opresión, el sufrimiento… Por eso he decidido aplicar este color a las prendas rígidas y que oprimen más al cuerpo.

El blanco en este caso representa todo lo contrario, la libertad, la satisfacción, la esperanza…y para poder expresar todo esto en mi colección, lo he aplicado a las prendas más vaporosas y holgadas con telas como el tul.