Tengo un presentimiento, creo que cada vez estamos más perdidos, más solos, me gustaría entender la evolución del ser humano desde su nacimiento hasta su muerte, siendo así un ser totalmente vulnerable y sin conocimiento en su llegada al mundo y partiendo de este lugar con sabiduría pero siendo el mismo ser vulnerable. Por el camino de este desarrollo interno, nos encontramos con diferentes términos con los que tenemos que lidiar, ego, empatía, tolerancia, aceptación, madurez, respeto etc. Nacemos y tenemos normalmente dos referentes adultos, que nos guían, cuidan, alimentan y enseñan. En este proceso vamos luchando con los demonios que se nos van presentando poco a poco en el camino, curiosamente nadie puede ayudarnos a vencerlos, pues solo retumban en nuestra cabeza, a veces nos dominan y terminamos siendo esa fusión de demonios, lo fácil es aceptarlos y dejarlos estar, lo difícil es entenderlos y combatirlos. En nuestro viaje a la madurez, nos encontramos con muchos dilemas que no comprendemos si no profundizamos en nuestro propio ser, esta labor no es sencilla y muchos no llegan a adentrarse ni una cuarta parte, es más fácil decirnos a nosotros mismos que somos así y conformarnos, que analizarnos a conciencia y conocer el por qué de nuestros actos. También vemos el ego en mayor medida que la tolerancia, creo que somos seres complejos, llenos de luz pero corruptibles por la oscuridad, esa oscuridad que nosotros mismos construimos, por inseguridades, envidia, vanidad, llegamos a este mundo pudiendo ser quien queramos ser, y nosotros mismos nos ponemos los límites de la libertad que tanto anhelamos. Siento que cada vez nos alejamos más del calor del otro, estamos totalmente poseidos por nuestro ego, pensando solo en nuestra burbuja y los beneficios que nos da a nosotros mismos cuidar a esta y a nada más. Solo pensamos en nosotros, ignoramos lo que hay a nuestro alrededor, a quien necesita nuestra solidaridad, nuestro afecto o nuestra presencia, estamos en una sociedad anestesiada que solo piensa en su ombligo, es curioso porque hemos instaurado en nuestra vida la doble moral como el complemento que nos acompaña día a día, nos movemos como rebaños, creyendo, ilusos que somos dueños de nuestra vida y nuestro ser, pero la cierta realidad es que estamos controlados por esos demonios que solo nos hablan y nos recomiendan interesarnos por nosotros mismos, con unas bases erróneas de comportamiento y acciones con los demás.
Camino por la calle y observo la masa de gente que solo mira su camino por donde debe pisar, pero al mismo tiempo veo un vacío de almas, que deambulan sin importarles encima de quien deben pasar para beneficiar a su propio ser. Uno de los grandes monstruos que nos acompaña es la inseguridad, nos han enseñado a gustar a los demás, a buscar la aprobación continua de quienes nos rodea pero casi nunca escuchamos lo que nuestra voz interior quiere de verdad, no sabemos aceptarnos tal cual somos, creemos que ser diferentes, nos hace débiles o seres peores, y lo que no queremos ver es que seguir nuestra voz interior, una vez la hemos entendido, comprendido y aceptado es la verdadera libertad.

DEVENIR

 

Después de hacer un viaje interno pasando por una experiencia personal que ha hecho que comprenda más el ser que habita en mi cuerpo, he querido representar con esta colección las ataduras de esos demonios en nuestro desarrollo, con la construcción de prendas que nos atan, agobian y no nos dejan ser libres, pasando por colores y tejidos sólidos como representación de esas correas que no nos dejan comprendernos, aceptarnos y llegando a un estado de libertad después de pasar ese camino de aprendizaje con nuestro yo más íntimo a unas prendas de tejidos vaporosos y transparentes que dejan ver nuestro interior tal cual es en su estado mas puro de libertad. Colores que cuentan una historia de crecimiento y desprendimiento de lastres que nos dejan prácticamente desnudos ante el mundo pero completos ante nosotros mismos.